los 12 signos zodiacales por Marta Conde
El niño de Virgo es pacífico, tranquilo y tímido. Es muy delicado y siendo apenas un bebé mostrará su gran selectividad respecto de las comidas.
Una vez que sus padres capten sus gustos, no dará mucho trabajo porque será muy cumplidor con lo que se le pida. A medida que crezca, mostrará su inteligencia y su gran capacidad para percibir los detalles.
Se entretendrá descubriendo las cosas que nadie ve y demostrará ser pulcro y ordenado con sus juguetes.
Se volverá más tímido cuando haya gente extraña en la casa: enmudecerá, se esconderá o permanecerá inmóvil y en la medida que vaya entrando en confianza se soltará.
Tendrá una psicología compleja y su extremada sensibilidad se podrá herir fácilmente. Cualquier reto, crítica o burla generará en él de inmediato un complejo.
Muchas veces se sentirá inseguro o inferior. Sus padres deben elevar su autoestima desde muy temprano, ayudándolo con amplias demostraciones de cariño en forma constante. Un solo elogio no sirve, ya que no se lo creerá con facilidad.
Es raro que dé problemas durante su crianza. Será muy compañero de la madre y se ocupará de las tareas de la casa.
Por lo general, con sólo pedirle una única vez las cosas, cumplirá sin que sea necesario retarlo.
En la escuela será tal vez el alumno mimado de los maestros por su disciplina y dedicación.
A veces, su personalidad perfeccionista y detallista hará que corrija hasta a sus mismos maestros.
La palabra escrita no bastará para satisfacer la mente inquisidora de Virgo.